El lunes 21 de septiembre, en Nueva York, el ministro de Asuntos Exteriores de Ucrania, Andrii Sybiha, participó en el acto ministerial paralelo «Belarús: cómplice de la guerra de Rusia contra Ucrania y amenaza para la seguridad internacional», celebrado durante la semana de alto nivel del 81.º período de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas.
En el acto participaron la secretaria general del Servicio Europeo de Acción Exterior, Kajsa Ollongren; la ministra de Asuntos Exteriores de Letonia, Baiba Braže; el secretario general del Consejo de Europa, Alain Berset; el ministro de Estado de Irlanda para el Desarrollo Internacional y la Diáspora, Neale Richmond; el viceministro de Asuntos Exteriores y asesor del primer ministro de Polonia en materia de seguridad nacional, Robert Kupiecki; el viceministro de Asuntos Exteriores de Estonia, Martin Roger; el director general adjunto de Asuntos Globales del Ministerio de Asuntos Exteriores de Suecia, Gunnar Aldén; la líder de las fuerzas democráticas de Belarús, Sviatlana Tsikhanouskaya; y el director ejecutivo de Freedom House, Jamie Fly.
Andrii Sybiha señaló que el régimen de Alexander Lukashenko sigue siendo un aliado clave de Moscú en su guerra a gran escala contra Ucrania y representa una amenaza para la seguridad de toda Europa.
«La presión sobre los regímenes de Moscú y Minsk solo será eficaz si no admite excepciones ni concesiones. Los misiles rusos no hacen excepciones cuando matan a civiles en Ucrania. Por eso, tampoco debe haber excepciones en la presión que ejercemos sobre ellos: ni para los oligarcas rusos ni para los recursos de Belarús», declaró el ministro.
El jefe de la diplomacia ucraniana subrayó que el territorio, la infraestructura militar y los recursos de Belarús siguen utilizándose para apoyar la agresión rusa. Belarús suministra componentes y materiales a la maquinaria bélica rusa, profundiza su integración militar con Moscú y sus refinerías adquieren una importancia cada vez mayor para el abastecimiento de combustible de Rusia.
«El régimen de Minsk es inseparable del régimen de Moscú. Carece de autonomía. Por ello, nuestra política hacia el régimen de Lukashenko no debe basarse en ilusiones ni en confundir los deseos con la realidad», recalcó el ministro.
Sybiha también llamó la atención sobre las amenazas híbridas que el régimen de Lukashenko representa para otros países europeos, entre ellas el uso de la migración irregular para desestabilizar las fronteras de la Unión Europea y la realización de ejercicios militares cerca del corredor de Suwałki.
«Estos ejercicios tienen lugar en un contexto de escalada de la guerra de Rusia contra Europa. Hoy esa guerra ya no es híbrida. Es tan real como los explosivos que transportan los drones rusos», añadió.
El ministro insistió en la necesidad de intensificar la presión sobre Minsk y de exigir responsabilidades al régimen de Lukashenko por su complicidad en la agresión rusa.
«Belarús es cómplice de la guerra de agresión de Rusia contra Ucrania. Hemos adoptado todas las medidas jurídicas necesarias para garantizar que se exijan las debidas responsabilidades. Lukashenko y los altos cargos de su régimen deben comparecer ante el Tribunal Especial para el Crimen de Agresión contra Ucrania, al igual que Putin y los funcionarios de su régimen», afirmó.
Al mismo tiempo, Andrii Sybiha destacó la importancia de distinguir claramente entre el régimen de Lukashenko y el pueblo de Belarús, que demostró su aspiración a la libertad durante los acontecimientos de 2020. El ministro agradeció a la líder de las fuerzas democráticas de Belarús, Sviatlana Tsikhanouskaya, y destacó el fortalecimiento del diálogo de Ucrania con dichas fuerzas.
«Estamos debatiendo juntos cómo hacer frente al régimen de Lukashenko. Apoyo las propuestas de sanciones presentadas por Sviatlana y su equipo», agregó.
Sybiha recordó que Ucrania ha creado el cargo de embajador en misión especial para la cooperación con las fuerzas democráticas de Belarús. Asimismo, señaló que, en el marco del Triángulo de Lublin, Ucrania, Lituania y Polonia comparten una visión de una futura Belarús libre como parte de una unión. «Esto refleja nuestra historia compartida y nuestros intereses comunes en materia de seguridad», añadió.
El ministro advirtió a los socios internacionales contra la posibilidad de aliviar las sanciones al régimen de Lukashenko a cambio de la liberación de presos políticos. «Siempre debemos celebrar la liberación de personas inocentes. Pero tratar su libertad como moneda de cambio alienta la toma de nuevos rehenes y el intercambio de su liberación por aquello que el régimen necesita. Ya hemos visto cómo ha actuado de esta manera con ciudadanos extranjeros», subrayó Andrii Sybiha.
El jefe de la diplomacia ucraniana señaló tres tareas fundamentales: intensificar la presión sobre el régimen de Lukashenko por su complicidad en la agresión rusa, impedir que Belarús se involucre aún más en la guerra y seguir brindando un apoyo integral a las fuerzas democráticas de Belarús. Según el ministro, una Belarús libre es indispensable para la seguridad de la región y de Europa en su conjunto.
«Debemos decirlo con claridad: aliviar la presión sobre Belarús por su papel en la guerra de Rusia envía a Moscú y a Minsk el mensaje equivocado de que la agresión da resultados. Por el contrario, la presión debe aumentar», concluyó Andrii Sybiha.