Ucrania rechaza categóricamente las acusaciones infundadas de la República de Malí y de la República de Níger sobre un supuesto apoyo a grupos armados ilegales y una injerencia en los asuntos internos de los Estados del Sahel. La parte ucraniana ha desmentido en reiteradas ocasiones tales señalamientos. Estos se formularon periódicamente en años anteriores y han vuelto a difundirse recientemente, en particular durante el debate general del período de sesiones de Alto nivel de la Asamblea General de la ONU en septiembre de 2026. Advertimos contra nuevas campañas de desinformación sobre este tema y señalamos que, desde la ruptura de relaciones diplomáticas de dichos Estados con Ucrania, no se ha presentado ninguna prueba fidedigna que respalde estas acusaciones.
Ucrania respeta la soberanía de la República de Malí y de la República de Níger, el derecho de sus pueblos a determinar libremente su propio futuro y la aspiración de estos Estados de garantizar la seguridad de sus ciudadanos. Estos principios son universales e indivisibles. Precisamente en ellos se fundamenta la posición de Ucrania: al resistir la agresión rusa, nuestro Estado defiende del mismo modo su derecho a la independencia, la soberanía y la integridad territorial.
Llama la atención que contra Ucrania se empleen narrativas que coinciden con los argumentos clave de la propaganda rusa. Estas tesis buscan socavar la confianza en nuestro Estado y debilitar sus relaciones con los socios africanos. Ucrania aboga sistemáticamente para que los desafíos en materia de seguridad en la región se evalúen sobre la base de hechos y no de acusaciones motivadas políticamente. Al mismo tiempo, la comunidad internacional debe responder adecuadamente a las informaciones relativas a la actividad de estructuras militares rusas en los Estados del Sahel; en particular, sobre su papel en la desestabilización de la región y las posibles violaciones de los derechos humanos.
Ucrania no tiene un pasado colonial en África. Construye sus relaciones con los Estados africanos sobre la base de la igualdad, el respeto mutuo y la no injerencia en los asuntos internos. Como Estado fundador de la ONU, Ucrania respaldó los principios de libre determinación de los pueblos y de descolonización. Militares ucranianos participaron durante muchos años en operaciones de mantenimiento de la paz de la ONU en África, particularmente en Malí, y contribuyeron a los esfuerzos internacionales para fortalecer la seguridad en el continente.
Ucrania comprende la aspiración de los Estados africanos de fortalecer su propia soberanía, elegir libremente a sus socios y proteger sus intereses nacionales. Sin embargo, el respeto a la soberanía no puede ser selectivo. Los principios a los que apelan legítimamente los Estados de África deben aplicarse por igual a todos los Estados de conformidad con el derecho internacional. No se puede exigir al mismo tiempo respeto por la soberanía de los Estados africanos y negar el derecho de Ucrania a la soberanía y a la integridad territorial dentro de sus fronteras internacionalmente reconocidas.
Ucrania permanece abierta a un diálogo honesto y constructivo con la República de Malí, la República de Níger y otros Estados del Sahel. Estamos dispuestos a abordar inquietudes concretas sobre la base de los hechos, el respeto mutuo y el derecho internacional.
Estamos convencidos de que los intereses a largo plazo de los Estados africanos y de Ucrania radican en el fortalecimiento de la independencia, la seguridad y la resiliencia económica. Ucrania aboga por una asociación en condiciones de igualdad y por un orden internacional en el que la soberanía de los Estados, la no injerencia en los asuntos internos y el respeto del derecho internacional sean principios comunes y no herramientas de conveniencia política.