El viernes 14 de junio, Putin hizo otra serie de declaraciones manipuladoras, destinadas a engañar a la comunidad internacional, socavar los esfuerzos diplomáticos para lograruna paz justa y dividir la unidad de la mayoría mundial en torno a los objetivos y principios de la Carta de las Naciones Unidas.
Es absurdo que Putin, que planeó, preparó y ejecutó junto con sus cómplices la mayor agresión armada en Europa desde la Segunda Guerra Mundial, intenta de presentarsecomo un pacificador y plantee unas opciones para poner fin a la guerra que él inició y que socavan los fundamentos del orden jurídico internacional y la Carta de las Naciones Unidas.
Todos los ultimátums de Putin se han escuchado muchas veces desde Moscú y no hay nada nuevo en estas últimas declaraciones. Al mismo tiempo, el momento de su anuncio es revelador. Al lanzar tales señales al espacio informativo en vísperas de la Cumbre Global inaugural de la Paz en Suiza, Putin persigue un sólo objetivo: impedir que líderes y países participen en esta Cumbre. La aparición de las declaraciones de Putin justo un día antes del inicio de la Cumbre demuestra que Rusia teme la paz real.
Estamos convencidos de que todos los países amantes de la paz que respetan la Carta de las Naciones Unidas y buscan sinceramente restablecer la paz en Ucrania conocen bien los verdaderos motivos de las declaraciones rusas y no se dejarán engañar. Putin no busca la paz, sino dividir el mundo. Es muy consciente de que la poderosa voz del mundo, que se escuchará en la Cumbre Mundial por la Paz de Suiza, será el primer paso práctico hacia una paz justa. Los planes de Rusia no son para la paz, sino para la continuación de la guerra, la ocupación de Ucrania, la destrucción del pueblo ucraniano y una mayor agresión en Europa.
Ucrania nunca ha buscado esta guerra y, más que nadie en el mundo, desea que termine. Pero para hacer que Rusia detenga su agresión, los esfuerzos de un solo país no son suficientes. Necesitamos una coalición internacional poderosa y eficaz de Estados que compartan los principios de una paz justa basada en la Fórmula de Paz y en la Carta de la ONU, que cumple plenamente. La participación del mayor número posible de países y organizaciones internacionales en la Cumbre Global inaugural de Paz es fundamental para obligar a Rusia a abandonar los ultimátums y pasar a negociaciones de buena fe para poner fin a la guerra, en lugar de declaraciones propagandísticas disfrazadas de horribles ataques con misiles contra Ucrania.