El 27 de noviembre se llevó a cabo un debate especial en el marco de una reunión conjunta del Foro de Cooperación en materia de Seguridad y el Consejo Permanente de la OSCE, dedicado al uso de armas estratégicas por parte de Rusia en su agresión contra Ucrania.
Este debate especial fue convocado por la presidencia de Malta en la OSCE y de Dinamarca en el Foro de Cooperación en Seguridad a solicitud de Ucrania, en relación con el ataque de Rusia con un misil balístico de alcance medio en Dnipro el 21 de noviembre.
La delegación de Ucrania subrayó que este ataque constituye otro paso más de Rusia para expandir la guerra, así como una táctica de chantaje e intimidación. Sumado a la inclusión de tropas norcoreanas por parte de Rusia en las hostilidades, los ataques a instalaciones de energía nuclear en Ucrania y los sistemáticos ataques a la infraestructura crítica, el ataque con misiles en Dnipro demuestra una vez más que sólo Rusia quiere continuar esta guerra.
"La comunidad mundial debe responder de manera oportuna y decisiva a la expansión de la guerra por parte de Rusia. Es necesario aumentar la presión sobre Putin y su régimen, en particular mediante el fortalecimiento de las sanciones internacionales y el cierre de vías para eludirlas. Esto se aplica también a los aliados de Rusia como Irán, Corea del Norte y Bielorrusia. La mejor respuesta a las amenazas de Putin es obligarlo a una paz integral, justa y sostenible", recalcó la delegación ucraniana.
Los Estados participantes de la OSCE condenaron de manera enérgica el uso por parte de Rusia de un nuevo tipo de armamento de misiles para atacar una de las ciudades más grandes de Ucrania. Además, los socios enfatizaron en su determinación de seguir brindando la asistencia necesaria a Ucrania, a pesar de los intentos de intimidación por parte de Rusia.