Un día como hoy, hace 10 años, el mundo quedó conmocionado por el derribo del avión del vuelo MH17 de Malaysia Airlines por los militares rusos e individuos bajo su mando inmediato.
El derribo del vuelo MH17 se ha constituido en un horrendo acto de terror ruso, entre tantos otros cometidos durante una década de agresión rusa contra Ucrania. Este crimen ha demostrado a la comunidad internacional que la violación del derecho internacional por parte de Rusia y su amenaza al orden jurídico internacional van mucho más allá de las fronteras de Ucrania.
Ese día, 298 personas, ciudadanos de una docena de países, fueron víctimas de una infundada agresión rusa, así como de la violación por parte de Rusia de la soberanía y la integridad territorial de un estado vecino.
En los diez años transcurridos desde aquel trágico día, la Federación de Rusia no ha tenido el valor de admitir su responsabilidad y pedir perdón a los familiares de las víctimas y a los países afectados, ni tampoco pagar las indemnizaciones. En cambio, desde el mismo día del crimen, para eludir su responsabilidad, la maquinaria de propaganda rusa ha lanzado una campaña sistemática de desinformación.
Rusia y sus propagandistas han seguido mintiendo sobre el MH17 incluso después de que en 2022 la Corte del Tribunal de La Haya estableción la veracidad de todos los hechos y emitió su veredicto. Rusia asestó su golpe sobre las víctimas del MH17 dos veces. La primera vez, - cuando utilizó un misil contra un avión civil. La segunda vez, - al deshonrar su memoria y el dolor de sus familiares y amigos. Esta es solo una parte de la estrategia rusa de "matar, mentir y negar", aplicada a miles de otras atrocidades cometidas durante su agresión contra Ucrania.
Es por esa razón que resulta tan importante responsabilizar a Rusia y a los criminales rusos. Debemos privar a Moscú de su sensación de impunidad, poner fin a su terror y agresión, restaurar la paz y la seguridad justas para Ucrania y para todos los países y pueblos elegidos por Kremlin como sus objetivos.
Estamos convencidos de que la justicia para las víctimas de esta catástrofe debe ser restablecida. Los esfuerzos de Ucrania y de sus socios internacionales siempre han estado dirigidos a este objetivo. Este trabajo, incluso en el marco del Equipo Conjunto de Investigación, las organizaciones internacionales y las instituciones judiciales internacionales, ha sido y sigue siendo extremadamente importante para el restablecimiento de la justicia y la seguridad de la aviación civil internacional.
Extendemos nuestro más sentido pésame a las familias y seres queridos de todos los pasajeros y miembros de la tripulación. Nos solidarizamos con quienes han dedicado sus vidas a buscar la verdad y la justicia por este atroz crimen.