El ministro de Asuntos Exteriores de Ucrania, Andrii Sybiha:
«Putin envía una señal clara a las cumbres del G7 y del Consejo Europeo de esta semana: apuesta por el terror en lugar de la diplomacia.
Insto a los líderes del G7 y de Europa a escuchar atentamente esta señal y a garantizar una respuesta adecuada: reforzar la defensa aérea de Ucrania y aumentar la presión sobre el agresor.
Como resultado de un ataque masivo ruso con más de 60 misiles y cientos de drones, al menos cuatro personas murieron y casi treinta resultaron heridas en Kyiv.
Rusia también mató a cinco rescatistas durante un cobarde doble ataque contra Járkiv.
Asimismo, se registraron víctimas mortales y heridos en otras regiones de Ucrania, incluidas las regiones de Dnipró, Járkiv, Donetsk, Sumy, Mykolaiv, Zaporiyia y otras.
Como el bárbaro más cruel del siglo XXI, Putin ataca deliberadamente sitios religiosos y culturales únicos.
Los rusos causaron graves daños a la Lavra de Kyiv-Pechersk, bombardearon el Estudio Nacional de Cine Oleksandr Dovzhenko, destruyendo la colección de vestuario más grande y antigua de Ucrania, y también atacaron el Museo de Arte de Járkiv y la Casa de Música de Órgano y de Cámara de Dnipró.
Rusia no tiene ninguna justificación para destruir vidas humanas, atacar zonas residenciales y arrasar la cultura ucraniana. Debe rendir cuentas por sus crímenes.
Este ataque demuestra una vez más la urgente necesidad de reforzar la defensa aérea de Ucrania. Esta es la prioridad número uno. Se requieren contribuciones adicionales al PURL, así como decisiones firmes sobre el suministro a Ucrania de sistemas de defensa aérea y misiles interceptores.
También instamos a nuestros socios a acelerar los esfuerzos europeos liderados por Ucrania para desarrollar nuestra propia capacidad de defensa contra amenazas balísticas. Ha llegado el momento de privar a bárbaros como Putin de sus instrumentos de terror».