Hoy se cumplen 12 años del derribo del vuelo MH17 de Malaysia Airlines en el cielo sobre la parte temporalmente ocupada de la región ucraniana de Donetsk.
El 17 de julio de 2014, militares rusos y personas bajo su control directo derribaron un avión civil de pasajeros utilizando un sistema de misiles antiaéreos Buk (Buk-TELAR) trasladado desde el territorio de la Federación de Rusia. Este acto de terrorismo ruso se cobró la vida de 298 personas inocentes, ciudadanos de diferentes países del mundo.
La tragedia del MH17 fue una de las primeras pruebas de que la agresión rusa no conoce límites y de que cualquiera puede convertirse en su víctima. También reveló la verdadera naturaleza de la agresión rusa: cínica, traicionera y desprovista de cualquier límite moral. Ya entonces, Rusia demostró un absoluto desprecio por la vida humana, por las normas fundamentales del derecho internacional y por los principios de la Carta de las Naciones Unidas, sobre los que se sustenta la arquitectura contemporánea de la seguridad internacional.
Lo ocurrido en el cielo sobre la región de Donetsk no fue un accidente ni un error trágico. Durante años, Moscú construyó un complejo sistema de desinformación para ocultar las huellas de este crimen sangriento. Sin embargo, la unidad sin precedentes de la comunidad internacional logró desmontar la maquinaria propagandística del Kremlin y demostrar que la verdad es más fuerte que la mentira, la impunidad y el terrorismo de Estado.
Hoy, la responsabilidad internacional de la Federación de Rusia por el derribo del vuelo MH17, así como la responsabilidad penal de los autores materiales de este crimen, han sido confirmadas por decisiones de tribunales e instituciones internacionales y nacionales, entre ellos el Tribunal de Distrito de La Haya, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos y el Consejo de la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI). Ucrania reafirma su firme apoyo a Australia y a los Países Bajos frente al intento de la Federación de Rusia de impugnar la decisión del Consejo de la OACI, que declaró a Rusia responsable de la tragedia del MH17. Ninguna maniobra procesal puede alterar los hechos establecidos ni eximir a Rusia de su responsabilidad internacional por este crimen.
La tragedia del MH17 demuestra que no puede haber justicia sin rendición de cuentas. La impunidad del agresor conduce inevitablemente a nuevos crímenes y a un mayor sufrimiento humano.
En este duodécimo aniversario de la tragedia, rendimos homenaje a la memoria de todas las víctimas del vuelo MH17 y expresamos nuestras más profundas condolencias a sus familiares y seres queridos.
Ucrania seguirá trabajando, junto con sus socios internacionales, para garantizar que el Estado agresor y todas las personas responsables de los crímenes cometidos como consecuencia de la agresión armada rusa contra Ucrania rindan cuentas ante la justicia. Solo el establecimiento de la verdad, el restablecimiento de la justicia y el enjuiciamiento de los culpables podrán garantizar que el mundo nunca vuelva a presenciar tragedias como esta.