El 8 de julio de 2024, la Federación Rusa perpetró uno de los ataques con misiles más atroces contra civiles, atacando deliberadamente el Hospital Nacional Infantil Especializado "Okhmatdyt" en Kyiv - el mayor centro médico infantil de Ucrania.
El impacto de un misil de crucero ruso X-101 alcanzó el departamento de toxicología del hospital, donde en ese momento se encontraban niños sometidos a hemodiálisis. Durante el ataque, había 627 pequeños pacientes en el edificio. Dos médicos murieron y al menos ocho niños resultaron heridos. El personal médico y los padres se vieron obligados a evacuar a los niños con cáncer a la calle, brindándoles atención médica al aire libre, en los bancos del parque.
Este crimen se convirtió en un ejemplo espantoso de la táctica rusa de atrocidades contra los más vulnerables: los niños. Es un crimen de guerra y una grave violación del derecho internacional humanitario, que contradice los principios de la cooperación internacional en el ámbito de la salud y la seguridad nuclear.
Es importante subrayar que “Okhmatdyt” es beneficiario de la asistencia técnica del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), destinada al desarrollo de la radioterapia, la medicina nuclear y la mejora del diagnóstico del cáncer infantil.
Por iniciativa de Ucrania, el 12 de julio de 2024 se convocó una reunión extraordinaria de la Junta de Gobernadores del OIEA. Como resultado, la Junta adoptó una resolución especial que condenó enérgicamente el ataque con misiles contra el hospital “Okhmatdyt”, reafirmó la importancia de seguir implementando los programas de cooperación técnica del Organismo en Ucrania y exhortó a los Estados miembros a apoyar a los centros médicos afectados por la agresión.
El Ministerio de Asuntos Exteriores de Ucrania valora profundamente la muestra de solidaridad internacional y la postura firme de los Estados miembros del OIEA.
Los responsables de esta y otras horribles atrocidades rusas deben rendir cuentas. El mundo no puede cerrar los ojos. Rusia debe responder por “Okhmatdyt” - no solo ante Ucrania, sino ante cada niño que ha sido víctima de sus crímenes.
Ucrania continuará trabajando de manera coherente en los foros internacionales - en particular en el OIEA, la ONU, el Consejo de Seguridad de la ONU y la Corte Penal Internacional - para garantizar que los responsables de este y otros crímenes rusos no queden impunes.