El Ministerio de Asuntos Exteriores de Ucrania sigue de cerca los últimos acontecimientos en la región de Transnistria de Moldavia y llama a buscar una solución pacífica de los problemas de índole económica, humanitaria y social en las relaciones entre Chisinau y Tiraspol sin injerencias destructivas desde el exterior.
Ucrania aboga por una solución pacífica del conflicto de Transnistria con el respeto de la soberanía y la integridad territorial de la República de Moldavia.
Consideramos que el formato de negociación «5+2» queda disfuncional dada la presencia en él del estado agresor de Rusia, que no puede actuar como facilitador en ningún arreglo pacífico.
Ucrania es y seguirá siendo un participante activo en el proceso de arreglo del conflicto de Transnistria y considera que su principal objetivo debe ser la reintegración de la República de Moldavia.
Además, Ucrania sigue abogando por la retirada expedita de las tropas rusas del territorio de la región de Transnistria de Moldavia, el reciclaje de las municiones almacenadas en la localidad de Kovbasna y la transformación de la misión militar en el Dniéster a una de carácter civil.
Durante diez años Ucrania ha estado haciendo cara a la agresión rusa, resistiendo durante desde hace más de dos años una invasión rusa a gran escala. Como nadie más nuestro Estado sabe cuáles son los horrores de la guerra y cuál es el precio de la paz. Nos esforzamos y seguiremos haciendo todo lo posible para preservar la estabilidad y fortalecer la seguridad en Europa, así como para impedir cualquier intento de Rusia de desestabilizar a Moldavia u otros países de nuestra vecindad.