El Ministerio de Asuntos Exteriores de Ucrania considera las actividades organizadas por la Federación de Rusia con motivo del 80.º aniversario de su industria nuclear como otra farsa política destinada a manipular el espacio informativo para blanquear sus propios crímenes en el ámbito de la seguridad nuclear y radiológica.
En el contexto de la continua ocupación ilegal de la central nuclear de Zaporiyia, la celebración de tales “festividades” resulta especialmente hipócrita.
Causa especial preocupación el uso de la visita del director general del OIEA a la Federación de Rusia en el marco de este evento: Rusia utilizó de hecho a la dirección del Organismo con fines de propaganda.
Ucrania considera al OIEA exclusivamente como un instrumento de prevención de riesgos nucleares y espera del Organismo el estricto cumplimiento de los principios de objetividad, imparcialidad e independencia.
La corporación estatal “Rosatom”, organizadora de estas “celebraciones”, es una parte integral del complejo militar-industrial ruso y un instrumento de ocupación de las instalaciones nucleares ucranianas, en primer lugar de la central de Zaporiyia.
La intervención criminal de los ocupantes en el funcionamiento de la central capturada constituye una amenaza directa a la seguridad nuclear tanto en Ucrania como fuera de sus fronteras. Se violan no solo los principios básicos del OIEA, sino también las normas fundamentales del derecho internacional humanitario.
Además, estas “celebraciones” con la participación del director general del OIEA se producen en el contexto de la publicación de una nueva investigación de la organización de derechos humanos Truth Hounds, titulada Seizing Power, que documenta la implicación de “Rosatom” en la gestión de ocupación de la planta de Zaporiyia, así como torturas sistemáticas, malos tratos y persecución de civiles, incluidos trabajadores de la central.
Exigimos a “Rosatom” el cese inmediato de toda injerencia en la actividad de la central, la liberación de los trabajadores detenidos ilegalmente y el fin de cualquier presión sobre el personal, tal como exige el Principio 3 de los “siete principios indispensables” del OIEA.
Ucrania valora altamente la presencia técnica del OIEA en instalaciones ucranianas, incluida la central de Zaporiyia, y continuará la cooperación con el Organismo dentro de su mandato.
Al mismo tiempo, consideramos inaceptables los intentos de legitimar la ocupación rusa de las instalaciones ucranianas a través de los contactos de instituciones internacionales con estructuras rusas.
Ucrania llama a sus socios internacionales a reforzar la respuesta colectiva a las acciones de “Rosatom”: aislar a esta corporación de los foros internacionales en el ámbito de la energía nuclear, poner fin a los proyectos de cooperación, detener nuevos contratos, restringir el suministro de tecnologías y bienes de doble uso, imponer sanciones integrales contra “Rosatom”, sus filiales y su dirección, así como limitar la importación de productos que sostienen su actividad.
El único camino para reducir los riesgos es la plena devolución de la central nuclear de Zaporiyia al control legítimo de Ucrania, la liberación de todos los ciudadanos detenidos ilegalmente y el cese total de la participación de “Rosatom” en la agresión contra Ucrania.