Apoyamos las acciones de Lituania en respuesta al lanzamiento continuo de globos con contrabando hacia su territorio desde Bielorrusia, así como la necesidad de que estas medidas reciban una respuesta no solo por parte de Lituania, sino también de la Unión Europea.
Estas acciones del régimen bielorruso representan una amenaza para la seguridad de los vuelos internacionales hacia y desde los aeropuertos lituanos, así como para la vida y la salud de los ciudadanos, la propiedad y el medio ambiente.
Se trata de una nueva manifestación de los ataques híbridos del régimen de Lukashenko, dirigidos no solo contra Lituania y el flanco oriental de la OTAN, sino también contra el conjunto de los Estados miembros de la UE. No cabe duda de que Minsk no actúa en solitario: la Federación de Rusia presta apoyo en la realización de estas violaciones del espacio aéreo lituano.
Las acciones hostiles anteriores han incluido la confiscación selectiva de activos de empresas de la UE en Bielorrusia, el chantaje, actos de sabotaje y la difusión de propaganda y desinformación.
Rusia, con la participación de sus satélites, demuestra su disposición a ampliar su política de agresión y desestabilización no sólo contra Ucrania, sino también contra el resto de Europa.
Reafirmamos la necesidad de aumentar la presión sobre quienes participan en la agresión contra Ucrania y desestabilizan el continente europeo, mediante la introducción de nuevas sanciones individuales y sectoriales, así como el reforzamiento de las ya existentes contra Bielorrusia y sus personas físicas y jurídicas.
La rapidez, la determinación y la unidad son esenciales para contrarrestar la agresión rusa, restaurar la integridad territorial de Ucrania y alcanzar una paz verdadera, justa y duradera para Ucrania, Europa y el espacio transatlántico.
Ucrania expresa su plena solidaridad con Lituania y está siempre dispuesta a compartir la experiencia adquirida durante la guerra, incluidas las soluciones tecnológicas.