El Primer Ministro de Eslovaquia, Robert Fico, en medio de la caída de la confianza de la sociedad eslovaca y de las protestas contra su rumbo prorruso, ha recurrido a la búsqueda de enemigos y los ha encontrado... en Ucrania.
Consideramos estas nuevas declaraciones absurdas como un intento de trasladar la responsabilidad de sus propios fracasos en la política interna a Estados y líderes extranjeros. Le aconsejamos que no mire más allá de las fronteras, sino al espejo.
La parte ucraniana ha advertido en repetidas ocasiones sobre el peligro de la política prorrusa del liderazgo eslovaco. El resultado es evidente: Robert Fico y algunos parlamentarios de Eslovaquia han sido envenenados por la propaganda rusa, han dejado de distinguir entre el blanco y el negro, y ahora incluso han comenzado a llamar "enemigos" a líderes de democracias vecinas y amigas.
Estamos convencidos de que esta postura y política de Robert Fico van en contra de la elección del pueblo eslovaco de ser una parte inseparable de la comunidad europea.