El 3 de diciembre, el Laboratorio de Investigación de Derecho Humanitario (HLR) de la Universidad de Yale publicó su tercer informe, Programa Sistemático de Rusia de Adopción Forzosa y Tutela de los Niños Ucranianos.
Agradecemos a HLR este importante documento de análisis exhaustivo, que documenta las pruebas del desprecio sistemático de Rusia por los derechos de los niños ucranianos, en flagrante violación del derecho internacional, los derechos humanos y el derecho internacional humanitario, la Convención de las Naciones Unidas sobre los Derechos del Niño y los Convenios de Ginebra.
El documento arroja luz sobre la escala y el carácter sistemático organizado de las acciones de la Federación de Rusia contra el pueblo ucraniano, su identidad y su futuro. Entre ellas figuran el aprendizaje forzoso del idioma, la educación en el marco de programas de propaganda, el adoctrinamiento cultural, la adopción forzosa, la tutela y la adquisición de la ciudadanía rusa mediante la falsificación de datos personales y el cambio de estatus.
Las conclusiones de HLR nos dan una confianza adicional en la precisión de nuestros esfuerzos para hacer justicia a las víctimas, llevar a los autores ante la justicia y tomar todas las medidas posibles e imposibles para devolver a nuestros niños a sus familias y a su patria.
Entre los principales elementos del informe, cabe destacar la información verificada sobre los 314 niños ucranianos, de los cuales
De acuerdo con sus obligaciones internacionales, Rusia debe proporcionar inmediatamente una lista completa e información detallada sobre todos los niños ucranianos que han sido deportados a la fuerza, adoptados o acogidos bajo tutela.
Exigimos que la Federación de Rusia conceda a las organizaciones internacionales humanitarias y de derechos humanos acceso a las instituciones de Rusia y de los territorios temporalmente ocupados donde se encuentran retenidos niños ucranianos.
Exhortamos a la comunidad internacional a que se una a los esfuerzos de Ucrania para devolver a casa a los niños ucranianos deportados y desplazados por la fuerza, así como para llevar ante la justicia a los responsables de crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad cometidos por la Federación de Rusia contra la identidad nacional del pueblo ucraniano.