El Ministerio de Asuntos Exteriores de Ucrania acoge con satisfacción la publicación del informe de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos sobre la situación de los derechos humanos en los territorios de Ucrania ocupados temporalmente por la Federación de Rusia tras la invasión militar a gran escala, y en los territorios soberanos de nuestro país, sobre los cueales posteriormente fue restablecido el control del Gobierno de Ucrania.
El documento atestigua las graves transgresiones por parte del estado agresor del derecho internacional, los derechos humanos y el derecho internacional humanitario en los territorios temporalmente ocupados de Ucrania.
El informe reveló que las autoridades de ocupación rusas privan de forma sistemática a los ciudadanos ucranianos de derechos y libertades fundamentales; suprime la disidencia; socava los sistemas ucranianos de gobernanza, administración, justicia y educación; establece control sobre los medios de comunicación; reprime las manifestaciones de la cultura y la identidad ucranianas, así como comete otras violaciones que afectan todos los aspectos de la vida diaria de los ciudadanos.
Desde los primeros días de la ocupación, las fuerzas armadas de la Federación de Rusia recurrieron a la práctica de la detención arbitraria masiva de civiles, que a menudo iba acompañada de torturas y malos tratos, y una gran parte de esos casos equivalían a desapariciones forzadas.
La Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos desveló numerosos crímenes cometidos por los ocupantes rusos, incluidos la represión de protestas pacíficas, ejecuciones y asesinatos arbitrarios, restricciones a la libertad de expresión y circulación de los residentes, registros periódicos, a menudo acompañados de violencia física, especialmente sexual, y robo de propiedad. El informe también da testimonio de importantes cambios demográficos debido al desplazamiento forzoso de la población: las autoridades de ocupación rusas introdujeron intencionalmente cambios fundamentales en la estructura de la sociedad y su gestión, lo que constituye una violación directa de las normas del derecho internacional humanitario.
La misión registró los hechos del traslado forzoso de los niños ucranianos dentro de los territorios ucranianos ocupados temporalmente por Rusia, así como la deportación ilegal de los niños a la Federación de Rusia o Bielorrusia, en particular a instituciones de atención institucional e instituciones para niños con discapacidades físicas o intelectuales. Algunos de ellos son huérfanos o privados del cuidado de sus padres, lo que complica enormemente el proceso de su búsqueda.
Instamos al Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos y a la Misión de Observación de los Derechos Humanos de las Naciones Unidas en Ucrania que sigan haciendo esfuerzos para monitorear adecuada y exhaustivamente las violaciones de los derechos humanos causadas por la agresión rusa, para brindar a la comunidad internacional las conclusiones imparciales basadas en hechos verificados y evidencias.
Urgimos a que la comunidad internacional redoble sus esfuerzos en la lucha contra la impunidad de Rusia, para llevar al estado agresor ante la justicia por todos los crímenes cometidos y para establecer justicia para todas sus víctimas.
Asimismo, urgimos a que los estados miembros de las Naciones Unidas se sumen a los esfuerzos internacionales para implementar los principios de la Fórmula de Paz ucraniana y crear un mundo en el que el uso de la fuerza sea algo impensable y los derechos humanos y la dignidad del ser humano sean de primordial importancia.