La parte alemana dio a conocer que tiene las intenciones de hablar con Putin. Pero incluso, si durante esta conversación el Canciller de Alemania no ha expresado posturas radicalmente contradictorias a la posición de Ucrania, las conversaciones con el dictador ruso en sí mismas no aportan ningún valor agregado para el logro de una paz justa.
Para el dictador ruso las largas conversaciones constituyen un recurso que él utiliza desde hace más de 20 años para lograr sus intereses. Ahora las conversaciones sólo le dan a Putin esperanzas de aliviar el aislamiento internacional.
Se requiere de acciones fuertes y concretas que lo obliguen a la paz, y no persuasión e intentos de apaciguamiento, valorados por Putin como una señal de debilidad, lo que él utiliza para sus propios fines.
Las acciones concretas son bien conocidas, se trata, antes de todo, de la retirada de las tropas de ocupación del territorio de Ucrania.