Ucrania ha tomado nota de la preocupación de la República de Kazajstán respecto a la infraestructura del Consorcio de Oleoducto del Caspio.
Subrayamos que ninguna acción de Ucrania está dirigida contra la República de Kazajstán ni contra ningún otro país. Todos los esfuerzos de Ucrania se centran exclusivamente en repeler la agresión rusa a gran escala, en el marco del derecho a la autodefensa consagrado en el artículo 51 de la Carta de las Naciones Unidas.
En el contexto de operaciones defensivas verificadas y estratégicamente justificadas, las Fuerzas de Defensa de Ucrania debilitan sistemáticamente el potencial militar-industrial del agresor, privándolo de los medios para llevar a cabo una guerra de agresión criminal y asesinar a nuestro pueblo. Ucrania responde a los ataques del agresor de manera proporcionada y efectiva.
Reiteramos que el único factor de desestabilización y la causa de los desafíos de seguridad en la región del Mar Negro y más allá continúa siendo la agresión rusa.
Frente a las preocupaciones actuales, llamamos la atención sobre la ausencia de declaraciones previas de la parte kazaja condenando los ataques de la Federación de Rusia contra civiles en Ucrania, así como contra edificios residenciales, infraestructura civil y el sistema energético de nuestro país, incluidas las subestaciones de centrales nucleares ucranianas.
Recientemente, Rusia lanzó un ataque combinado con misiles y drones durante nueve horas, causando muertes y heridas a civiles, y dejando sin electricidad a al menos 500.000 residentes de Kyiv y a más de 100.000 en la región de Kyiv.
Instamos a todas las partes a centrar sus esfuerzos en obligar al agresor a poner fin lo antes posible a esta guerra criminal contra Ucrania y su pueblo.
Reafirmamos nuestro inquebrantable respeto por el pueblo kazajo y nuestra determinación de fortalecer relaciones amistosas y pragmáticas con la República de Kazajstán, en consonancia con los profundos lazos históricos que unen a nuestros pueblos.