Declaración de Nueva York
La Declaración de Nueva York fue adoptada el 24 de septiembre de 2025 en la Quinta Cumbre de la Plataforma Internacional de Crimea en la sede de la Organización de las Naciones Unidas en Nueva York, EE. UU.
- Nosotros, los representantes de los Estados Miembros de la Organización de las Naciones Unidas y de organizaciones internacionales, reunidos el 24 de septiembre de 2025 en Nueva York, en el marco de la Semana de Alto Nivel del 80.º período de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas —que también marca el 80.º aniversario de la fundación de la ONU–, con el propósito de reafirmar nuestro firme compromiso con los propósitos y principios consagrados en la Carta de las Naciones Unidas.
- Estos propósitos y principios permanecen eternos, universales e insustituibles como base para un mundo más pacífico, próspero y justo.
- Recordamos la obligación de todos los Estados, conforme al Artículo 2 de la Carta, de abstenerse en sus relaciones internacionales de la amenaza o el uso de la fuerza contra la integridad territorial o la independencia política de cualquier Estado, o de cualquier otra manera incompatible con los propósitos de las Naciones Unidas, y de resolver sus controversias internacionales por medios pacíficos.
- Reafirmamos que ninguna adquisición territorial resultante de la amenaza o el uso de la fuerza puede ser reconocida como legal.
- Reconocemos la posición constante y de principios de la Asamblea General de las Naciones Unidas en la defensa de estos principios, reflejada en las numerosas resoluciones adoptadas por este órgano más representativo de la ONU.
- Condenamos la agresión de la Federación de Rusia contra Ucrania, que comenzó con el intento de anexión de la República Autónoma de Crimea y la ciudad de Sebastopol, en violación del Artículo 2(4) de la Carta.
- También condenamos la ocupación temporal en curso por parte de la Federación de Rusia de partes del territorio de Ucrania, incluida la República Autónoma de Crimea y la ciudad de Sebastopol, así como áreas de las regiones de Jersón, Zaporiyia, Donetsk y Luhansk, y reafirmamos nuestro no reconocimiento de su intento de anexión.
- Reafirmamos nuestro compromiso con la soberanía, independencia, unidad e integridad territorial de Ucrania dentro de sus fronteras internacionalmente reconocidas, que se extienden asimismo a sus aguas territoriales.
- Recordamos y respaldamos todas las resoluciones pertinentes de la Asamblea General de la ONU, adoptadas desde 2014 en respuesta a las violaciones de la soberanía e integridad territorial de Ucrania, incluidas aquellas relacionadas con la situación de los derechos humanos en los territorios temporalmente ocupados de Ucrania, en particular en la República Autónoma de Crimea y la ciudad de Sebastopol, así como la cuestión de la militarización de Crimea y de partes de los mares Negro y de Azov.
- Expresamos nuestra profunda preocupación porque las disposiciones de estas resoluciones, así como otras decisiones y documentos finales adoptados en marcos multilaterales pertinentes, no han sido cumplidas por la Federación de Rusia.
- Condenamos las violaciones y abusos del derecho internacional de los derechos humanos y del derecho internacional humanitario cometidos por las autoridades de ocupación rusas contra los habitantes de Crimea y de otros territorios temporalmente ocupados de Ucrania, que incluyen, entre otros, desapariciones forzadas, traslados y deportaciones forzadas –incluidos niños –, detenciones arbitrarias, torturas y discriminación contra los ucranianos, el pueblo tártaro de Crimea y personas pertenecientes a otros grupos étnicos y religiosos.
- Reiteramos nuestra exigencia de que la Federación de Rusia retire inmediata, completa e incondicionalmente todas sus fuerzas armadas del territorio de Ucrania dentro de sus fronteras internacionalmente reconocidas, así como nuestra exigencia del cese inmediato de las hostilidades por parte de la Federación de Rusia contra Ucrania, incluidos todos los ataques dirigidos contra la población civil y las infraestructuras civiles.
- Expresamos nuestro apoyo a los esfuerzos por promover una paz integral, justa y duradera en Ucrania, de conformidad con la Carta de las Naciones Unidas, incluidos los principios de igualdad soberana e integridad territorial de los Estados. Estamos dispuestos a participar constructivamente en los esfuerzos diplomáticos pertinentes, consultas y marcos de coordinación, incluida la Plataforma Internacional de Crimea.
- El fin de la agresión rusa y el establecimiento de una paz justa y duradera en Ucrania son una necesidad urgente, no solo para restablecer la integridad territorial de Ucrania, sino también para proteger el derecho internacional, reforzar la paz y la seguridad mundiales, así como para preservar la autoridad, la confianza y los principios fundamentales de la Organización de las Naciones Unidas.