Al conmemorar el 26 de febrero un nuevo aniversario de la resistencia pacífica, rindiendo homenaje al valor de aquellos ucranianos, en particular de los tártaros de Crimea, así como de representantes de otros pueblos indígenas y comunidades nacionales de Ucrania, que en 2014 se manifestaron abierta y decididamente en defensa de la soberanía, la integridad territorial y el orden constitucional de Ucrania,
reafirmando su compromiso con los objetivos y principios consagrados en los documentos finales de la Primera, Segunda, Tercera y Cuarta Cumbres de la Plataforma Internacional de Crimea, en la Declaración de Nueva York de la Quinta Cumbre de la Plataforma Internacional de Crimea, así como en las decisiones de la Primera, Segunda, Tercera y Cuarta Cumbres Parlamentarias de la Plataforma Internacional de Crimea,
guiándose por la Carta de las Naciones Unidas y haciendo referencia a todas las resoluciones pertinentes de la Asamblea General de la ONU, en particular:
nosotros, los participantes de la Plataforma Internacional de Crimea,
seguimos apoyando firmemente y reafirmamos nuestro inquebrantable respaldo a la soberanía, la independencia y la integridad territorial de Ucrania dentro de sus fronteras internacionalmente reconocidas a fecha de 1991, incluidas sus aguas territoriales;
consideramos que el restablecimiento de la integridad territorial de Ucrania será un paso decisivo para la recuperación de una paz amplia, justa y duradera para Ucrania;
rendimos homenaje a la memoria de todos los participantes de la resistencia que perdieron la vida como consecuencia de la agresión armada y del intento de anexión ilegal de la República Autónoma de Crimea y la ciudad de Sebastopol por parte de la Federación de Rusia;
condenamos enérgicamente la continua agresión de la Federación de Rusia, que durante doce años —desde el inicio mismo de la ocupación temporal del territorio de Ucrania en febrero de 2014— ha cometido sistemáticamente violaciones masivas de los derechos humanos y de las libertades fundamentales en el territorio de Ucrania temporalmente ocupado, en particular en la península de Crimea, incluidas persecuciones con motivación política, detenciones y arrestos arbitrarios, torturas, tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes, desapariciones forzadas, violaciones del derecho a un juicio justo, represión de la libertad de expresión, de conciencia y de religión, persecución de medios de comunicación independientes, periodistas, defensores de los derechos humanos y representantes de comunidades religiosas, prohibición de las instituciones representativas del pueblo tártaro de Crimea, pasaportización forzosa, reclutamiento y movilización ilegales de residentes de la República Autónoma de Crimea y la ciudad de Sebastopol, así como de otras partes del territorio de Ucrania temporalmente ocupadas;
expresamos profunda preocupación por la imposición por parte de Rusia de su propia administración de ocupación en el territorio de Ucrania temporalmente ocupado, en violación del derecho internacional humanitario, así como por la expropiación de bienes públicos y privados, la destrucción de la actividad económica y el uso de dicho territorio en interés de la Federación de Rusia;
condenamos enérgicamente la alteración de la composición demográfica de la península de Crimea, incluida la práctica de desplazamiento forzoso y deportación de civiles de Ucrania desde el territorio temporalmente ocupado de la República Autónoma de Crimea y la ciudad de Sebastopol, así como desde otros territorios de Ucrania temporalmente ocupados, en particular la deportación de niños ucranianos al territorio de la Federación de Rusia, su posterior adopción ilegal o colocación bajo tutela en el territorio del Estado ocupante, incluso mediante la pasaportización forzosa, el cambio de sus datos personales, la restricción de contactos con sus familias y la privación del derecho a preservar su identidad nacional, incluida la ciudadanía, la cultura y el origen;
expresamos preocupación por la política deliberada de restricción del acceso a la educación en la lengua materna para los ucranianos, representantes de pueblos indígenas y comunidades nacionales de la península de Crimea y de otras partes del territorio de Ucrania temporalmente ocupadas, utilizada como instrumento de asimilación forzosa, así como por la militarización sistemática del proceso educativo y de la conciencia de la juventud, destinada a diluir la identidad nacional de los niños y a formar una percepción distorsionada de la agresión armada de la Federación de Rusia como un aspecto normal de la vida social;
condenamos enérgicamente la situación en la que la Federación de Rusia lleva a cabo la destrucción y confiscación de bienes culturales de Ucrania, así como la destrucción de objetos históricos y culturales en el territorio de Ucrania temporalmente ocupado, lo que constituye una amenaza directa para la destrucción de monumentos de importancia mundial y socava los derechos humanos fundamentales a la preservación de la propia identidad y del patrimonio cultural;
subrayamos que las acciones mencionadas constituyen flagrantes violaciones del derecho internacional humanitario, en particular de las obligaciones establecidas en el Convenio de Ginebra de 1949 relativo a la protección de personas civiles en tiempo de guerra y su Protocolo adicional I de 1977, así como del derecho internacional de los derechos humanos, y pueden calificarse como crímenes de guerra y crímenes de lesa humanidad, por los cuales los responsables deben rendir cuentas de conformidad con el derecho penal internacional;
reafirmamos nuestra firme y coherente posición de no reconocimiento del intento de Rusia de anexar ilegalmente la República Autónoma de Crimea y la ciudad de Sebastopol, así como las regiones de Donetsk, Lugansk, Khersón y Zaporizhzhia de Ucrania, lo cual constituye una grave violación de los principios y objetivos de la Carta de la ONU y representa una seria amenaza para la paz y la seguridad internacionales y para el orden internacional basado en normas;
reconocemos el derecho inalienable de todos los ciudadanos de Ucrania que, como consecuencia de la agresión armada de Rusia y de la ocupación temporal, se han convertido en personas desplazadas internas o se han visto obligados a abandonar Ucrania, a regresar a sus hogares tras la desocupación y a la restitución de sus derechos patrimoniales y culturales de los que fueron privados durante años de exilio;
señalamos que las actividades de la Federación de Rusia en la región del mar Negro, la militarización ilegal de la península de Crimea temporalmente ocupada, el despliegue de sistemas de armas ofensivas, incluidos aquellos capaces de portar potencial nuclear, el uso del territorio de Crimea como plataforma para ampliar la agresión armada contra Ucrania, en particular para ataques con misiles contra infraestructuras civiles y energéticas, la restricción de la libertad de navegación, las amenazas a buques mercantes y la exportación de grano ucraniano robado desde el territorio de Ucrania temporalmente ocupado a terceros países, desestabilizan gravemente la situación de seguridad incluso más allá de la región y causan daños ambientales significativos, incluidos daños potencialmente irreversibles, a la península de Crimea;
expresamos nuestro apoyo a los esfuerzos diplomáticos encabezados por los Estados Unidos de América, con la participación de Europa y otros socios internacionales, dirigidos a restablecer una paz amplia, justa y duradera para Ucrania basada en el respeto de su independencia, soberanía, integridad territorial y del derecho internacional;
seguimos comprometidos con la obligación de no reconocer la legalidad de la situación creada como resultado de una grave violación de normas imperativas del derecho internacional;
apoyamos las actividades de los tribunales internacionales y otros mecanismos pertinentes, en particular la Corte Penal Internacional, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos y otras instituciones, con el fin de garantizar la rendición de cuentas por las violaciones del derecho internacional cometidas en Crimea temporalmente ocupada y en otras partes del territorio de Ucrania temporalmente ocupadas;
reiteramos el llamado al pleno y efectivo cumplimiento de las sanciones y a la aplicación de instrumentos y medidas adicionales para contrarrestar su elusión, en particular a través de terceros países, y seguimos dispuestos a aumentar la presión sobre Rusia y sobre quienes apoyan la agresión armada contra Ucrania, incluso mediante la imposición de sanciones adicionales, mientras las acciones ilegales de la Federación de Rusia sigan violando las normas fundamentales del derecho internacional y del derecho internacional humanitario;
nunca reconoceremos los resultados de ningún llamado «proceso electoral» ilegal organizado por la administración de ocupación rusa en el territorio de Ucrania temporalmente ocupado;
exigimos la liberación inmediata e incondicional de todos los presos políticos y de las personas detenidas ilegalmente por la Federación de Rusia, en particular Iryna Danylovych, Halyna Dovhopola, Tofik Abdulhazíev, Appaz Kurtamet, Bohdan Ziza, Azamat Eyiúpov, Hennadiy Lemeshko, Esma Nimetulláyeva, Aziz Ajtemov y Asan Ajtemov, así como la garantía de sus derechos a la salud física y mental, a las garantías procesales y a un juicio justo;
reforzamos el monitoreo internacional de la situación de los derechos humanos y de la situación de seguridad y humanitaria en Crimea temporalmente ocupada, garantizando el acceso inmediato y sin obstáculos a la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos y a los procedimientos especiales pertinentes de la ONU, incluidas las visitas a todos los lugares de privación de libertad, así como apoyando la preservación y el procesamiento profesional de las pruebas de conformidad con las normas internacionales;
oponemos firmemente a los intentos de modificar la composición demográfica, a la ulterior militarización y a los intentos de Rusia de integrar el territorio de Ucrania temporalmente ocupado en el espacio jurídico, político, económico y de seguridad de la Federación de Rusia.
En este Día rendimos homenaje al valor y la resiliencia de los ciudadanos de Ucrania que durante doce años han resistido en el territorio temporalmente ocupado, les expresamos nuestra solidaridad y reafirmamos nuestra unidad y determinación de seguir coordinando los esfuerzos internacionales para preservar la soberanía de Ucrania y restablecer su integridad territorial dentro de sus fronteras internacionalmente reconocidas, incluidas sus aguas territoriales.