Esta noche, 14 de febrero de 2025, Rusia lanzó un ataque con drones contra el Nuevo Confinamiento de Seguridad (NSC) sobre la cuarta unidad de potencia de la central nuclear de Chornóbyl. El ataque a la infraestructura nuclear civil provocó un incendio en la instalación.
Se trata de una nueva escalada de terrorismo nuclear por parte de Rusia, que no es la primera vez que comete tales crímenes en el curso de su guerra de agresión contra Ucrania. El mundo ha visto en repetidas ocasiones cómo Rusia destruía deliberadamente ciudades ucranianas, mataba a niños y arrasaba infraestructuras civiles críticas.
La central nuclear de Chornóbyl es una instalación nuclear civil clausurada como consecuencia de la peor catástrofe provocada por el hombre de la historia. Cualquier ataque contra ella o contra la zona de Chornóbyl es un ataque no solo contra Ucrania, sino también contra la seguridad nuclear mundial.
Al mismo tiempo, Rusia sigue manteniendo como rehén la central nuclear de Zaporizhzhia, la mayor de Europa. Contiene miles de toneladas de material nuclear y miles de trabajadores ucranianos que se ven obligados a evitar cada día una nueva catástrofe bajo la ocupación y el terror.
Es inaceptable que, con el telón de fondo de estos crímenes, representantes del sector nuclear ruso, que asesoran al ejército ruso en los ataques contra la infraestructura nuclear ucraniana, sigan participando en foros internacionales, promocionen las tecnologías nucleares rusas e incluso permanezcan en la dirección de las estructuras nucleares internacionales.
Ucrania insiste en el aislamiento total de Rusia en el sector de la energía nuclear y en la exclusión de sus representantes de la dirección de los organismos internacionales. También plantearemos la cuestión de las amenazas rusas a la seguridad nuclear mundial, las manipulaciones y las presiones sobre la autoridad del OIEA durante la próxima reunión de la Junta de Gobernadores del OIEA.
Llamamos a la comunidad internacional que aumente inmediatamente la presión sobre Rusia y la lleve ante la justicia por este y otros actos de terrorismo nuclear.