Ucrania está convencida de que el programa nuclear iraní debe ser desmantelado para que no vuelva a representar una amenaza, ni para los países de Oriente Medio ni para ninguna otra nación del mundo.
Durante años, se hicieron esfuerzos diplomáticos para frenar la proliferación nuclear en Irán, pero no fueron efectivos. Ya en primavera, Estados Unidos había advertido a Irán sobre las consecuencias en caso de no tomar medidas constructivas.
Constatamos que es precisamente la agresividad del régimen iraní y su política prolongada y destructiva de socavar la paz y la seguridad internacionales —incluyendo su hostilidad hacia Israel y otras naciones— lo que ha conducido a los acontecimientos actuales.
Irán es cómplice del crimen de agresión contra Ucrania. El régimen iraní proporciona ayuda militar a Rusia, incluyendo drones y tecnologías que Moscú utiliza sistemáticamente para matar civiles y destruir infraestructuras críticas.
Ucrania ha advertido en repetidas ocasiones a la comunidad internacional de que estas acciones de Irán constituyen una grave violación de la resolución 2231 (2015) del Consejo de Seguridad de la ONU, especialmente del punto 4 del anexo B, lo cual requiere una respuesta adecuada.
Al mismo tiempo, Irán continúa desestabilizando la seguridad en Oriente Medio mediante sus grupos proxy, generando cada vez más amenazas a la paz en la región.
Estamos convencidos de que las medidas adoptadas por EE. UU. junto con Israel contra las instalaciones nucleares iraníes han enviado una señal clara al régimen de Teherán sobre la inadmisibilidad de continuar con políticas destinadas a la desestabilización regional.
Ucrania, que ha hecho la mayor contribución al desarme nuclear en la historia de la humanidad, comprende como pocos el nivel de amenaza que representa el uso de armas de destrucción masiva. Por ello, afirmamos con autoridad moral que la eliminación del programa nuclear iraní hará que Oriente Medio y el mundo entero sean más seguros.
En cuanto al futuro de Irán, estamos convencidos de que el pueblo iraní, con su historia milenaria, merece una vida digna, libre y feliz, en paz y armonía tanto con Israel como con todas las demás naciones del mundo. No merece vivir bajo un régimen que se basa en la guerra, el terror, la mentira y la confrontación perpetua.
Reiteramos nuestro llamado a las autoridades iraníes a que cesen de inmediato el apoyo militar a Moscú en su guerra de agresión contra Ucrania.
Estamos convencidos de que es precisamente una política decidida de “paz mediante la fuerza”, que prive al régimen iraní de los medios para el terror y la desestabilización, la que puede fortalecer la paz y la seguridad internacionales, tanto en Oriente Medio como en Europa.
Del mismo modo, el fin de la agresión rusa contra Ucrania requiere determinación, liderazgo y una intensificación de la presión sobre quienes se niegan a actuar constructivamente por la paz. Esto implica, ante todo, sanciones contundentes contra los ingresos petroleros y el presupuesto militar de Rusia, así como el fortalecimiento de la capacidad defensiva de Ucrania.
Por último, constatamos que la situación en Oriente Medio sigue siendo extremadamente inestable. Ucrania se une al llamado de la comunidad internacional a todas las partes para reducir las tensiones en la región y dar prioridad a la búsqueda de soluciones diplomáticas mediante el diálogo.