En relación con la información sobre la visita prevista de Vladimir Putin a Mongolia por invitación del Presidente de Mongolia, Ukhnaagiin Khürelsükh, nos gustaría hacer la siguiente declaración.
La parte ucraniana espera que el Gobierno de Mongolia sea consciente del hecho de que Vladimir Putin es un criminal de guerra. La Corte Penal Internacional, cuya jurisdicción reconoce Mongolia, ha emitido una orden de detención contra él como sospechoso del traslado forzoso ilegal de niños ucranianos a la Federación Rusa.
El secuestro de niños ucranianos es sólo uno de los muchos crímenes por los que Putin y el resto de la cúpula militar y política rusa deben enfrentarse a la justicia. Estos individuos son culpables de una guerra agresiva contra Ucrania, de atrocidades contra el pueblo ucraniano, asesinatos, violaciones, robos, bombardeos de infraestructuras civiles y genocidio.
Hacemos un llamamiento a las autoridades mongolas para que ejecuten la orden de detención internacional vinculante y trasladen a Putin al Tribunal Penal Internacional de La Haya.