El Ministerio de Asuntos Exteriores de Ucrania acoge con satisfacción la publicación del 43.º informe periódico de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH) y expresa su agradecimiento por el seguimiento constante e imparcial de las graves violaciones del derecho internacional humanitario y de los derechos humanos cometidas por la Federación de Rusia en el contexto de su agresión contra Ucrania.
El informe abarca el período del 1 de junio al 30 de noviembre de 2025 y evidencia un alarmante aumento del terror y de los crímenes cometidos por Rusia. En particular, registra un incremento significativo en el número de civiles muertos y heridos como consecuencia del uso masivo de armas explosivas de amplio alcance. Más de un tercio de todas las víctimas civiles se concentraron en zonas densamente pobladas, lejos de la línea del frente. Uno de los ejemplos más graves de este terror fue el ataque masivo del 19 de noviembre, en el que Rusia lanzó 500 misiles y drones, constituyendo la mayor ofensiva contra las regiones occidentales de Ucrania desde el inicio de la invasión a gran escala.
El informe de la ONU confirma que, entre el 1 de junio y el 30 de noviembre, Rusia mató a 1.420 civiles y causó heridas a 6.545 personas, incluidos 4.435 hombres, 3.148 mujeres, 229 niños y 153 niñas. Estas cifras trágicas representan un aumento del 12 % en comparación con el mismo período del año anterior (1.201 muertos y 5.899 heridos) y del 37 % respecto a los seis meses previos (979 muertos y 4.840 heridos). Entre las víctimas se encuentran 61 trabajadores de la salud, 6 miembros de los medios de comunicación y 99 empleados de servicios de emergencia, así como 13 trabajadores humanitarios.
La ACNUDH subraya de manera especial los ataques deliberados de Rusia contra la infraestructura energética de Ucrania justo antes del invierno. Seis oleadas de ataques coordinados causaron daños masivos a las redes eléctricas y de gas, provocando apagones prolongados, interrupciones en la calefacción y el suministro de agua. Estas acciones representan una amenaza directa para la vida de millones de civiles y evidencian el intento de Rusia de utilizar el frío como instrumento de intimidación y coerción.
El informe documenta, asimismo, numerosos casos de tortura, trato cruel e inhumano a prisioneros de guerra ucranianos y civiles, incluidos ejecuciones, desapariciones forzadas e intentos de obtener confesiones mediante coacción. La sistematicidad y crueldad de estas prácticas confirman que la tortura sigue siendo una de las herramientas clave de la política de ocupación rusa y de todas las estructuras de poder de la Federación de Rusia.
En los territorios temporalmente ocupados, Rusia continúa con la ‘pasaportización’ forzada, la expropiación masiva de propiedades privadas, la implementación de la censura y la persecución por manifestar la identidad ucraniana. Resulta especialmente preocupante la militarización de los niños mediante programas educativos ideologizados y campamentos destinados a fomentar la lealtad hacia la Federación de Rusia desde edades tempranas.
El Ministerio de Asuntos Exteriores de Ucrania subraya que los hechos presentados en el informe evidencian el carácter sistemático, deliberado y masivo de los crímenes cometidos por la Federación de Rusia, los cuales requieren una respuesta firme y coherente por parte de la comunidad internacional.
Ucrania insta a sus socios a intensificar la presión política, económica y mediante sanciones sobre Rusia, a fortalecer el apoyo a Ucrania en la protección de civiles y de la infraestructura crítica, así como a activar esfuerzos conjuntos para lograr la liberación de todas las personas detenidas ilegalmente.
Asimismo, se enfatiza la necesidad de garantizar mecanismos internacionales efectivos para responsabilizar a los responsables de crímenes de guerra, crímenes de lesa humanidad y otras violaciones documentadas por la ACNUDH.
Ucrania continuará trabajando con sus socios internacionales para asegurar la justicia y la restauración de los derechos de todas las víctimas de la agresión rusa.