El 10 de diciembre se celebra en todo el mundo el Día Internacional de los Derechos Humanos. En esta fecha de 1948, la Asamblea General de la ONU adoptó la Declaración Universal de Derechos Humanos.
Tras el fin de la Segunda Guerra Mundial, la comunidad internacional tomó plena conciencia de las consecuencias de los atroces crímenes y violaciones de los derechos humanos. La humanidad necesitaba urgentemente mecanismos para proteger y prevenir tales atrocidades. La Declaración se convirtió en un documento universal, sentando las bases del sistema internacional de protección de los derechos humanos.
Sin embargo, siete décadas después, Rusia ha traído nuevamente al continente europeo atrocidades de magnitud comparable a las de la Segunda Guerra Mundial. Durante los años de su agresión contra Ucrania, ha violado sistemáticamente los principios fundamentales establecidos en la Declaración Universal, en el Convenio Europeo para la Protección de los Derechos Humanos y las Libertades Fundamentales, así como en otros instrumentos internacionales de derecho.
Las violaciones de los derechos y libertades humanas por parte del Estado agresor en Ucrania se remontan al menos a 2014, cuando la Federación de Rusia ocupó Crimea y partes de las regiones ucranianas de Donetsk y Luhansk.
Con el inicio de la agresión armada a gran escala el 24 de febrero de 2022, estas violaciones, entre ellas detenciones ilegales, desapariciones forzadas, asesinatos, violaciones, torturas, ejecuciones públicas, secuestro y deportación de niños, así como la privación del derecho a la libertad de reunión pacífica y de expresión se intensificaron y se expandieron a otros territorios ucranianos temporalmente ocupados.
Numerosos mecanismos independientes de monitoreo, como la Misión de Supervisión de los Derechos Humanos de la ONU, la Comisión Internacional Independiente de Investigación sobre Ucrania, los informes de expertos del Mecanismo de Moscú y de la OIDDH de la OSCE, entre otros, han confirmado estas violaciones.
Hasta el 8 de diciembre de 2025, la Oficina del Fiscal General de Ucrania ha registrado 204.595 delitos de agresión y crímenes de guerra cometidos por Rusia como Estado agresor.
Estas graves violaciones ponen en peligro el correcto funcionamiento del sistema internacional de protección de los derechos humanos. Estamos convencidos de que solo los esfuerzos internacionales conjuntos, enfocados en fortalecer la capacidad de reacción, la prevención y la rendición de cuentas, pueden impedir que tales crímenes queden impunes.
Rusia debe poner fin de inmediato a los crímenes de guerra sistemáticos, los crímenes de lesa humanidad y las violaciones graves de los derechos civiles, políticos, lingüísticos, culturales y religiosos en los territorios temporalmente ocupados de Ucrania, así como al encarcelamiento y persecución ilegal de ciudadanos ucranianos.
Hacemos un llamado a la comunidad internacional para intensificar la presión consolidada sobre Rusia, con el fin de que cese de inmediato sus crímenes y violaciones de derechos humanos, libere a todos los ciudadanos ucranianos detenidos ilegalmente y devuelva a sus hogares a todos los niños ucranianos desplazados y deportados ilegalmente.