El Ministerio de Asuntos Exteriores de Ucrania ha estudiado detenidamente el tercer informe consecutivo de la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ) sobre los resultados de la visita de asistencia técnica a Ucrania, realizada conforme al inciso “e” del párrafo 38 del Artículo VIII de la Convención sobre la Prohibición del Desarrollo, la Producción, el Almacenamiento y el Uso de Armas Químicas y sobre su Destrucción.
Los expertos de la OPAQ, siguiendo los procedimientos establecidos, llevaron a cabo un análisis exhaustivo de las pruebas que demuestran la flagrante violación por parte de la Federación de Rusia de las disposiciones de la Convención. Entre ellas se encuentran dos granadas de gas rusas RG-Vo, el iniciador K-510 y un vehículo aéreo no tripulado utilizado como medio de entrega. En total, la OPAQ ya posee siete de estas granadas rusas, lo que evidencia un patrón sistemático de uso por parte de Rusia.
Los estudios realizados por dos laboratorios independientes acreditados por la OPAQ confirmaron la presencia de la sustancia CS —un componente utilizado en agentes para el control de disturbios— en las muestras analizadas.
Ucrania informa periódicamente a la Secretaría Técnica de la OPAQ y a los Estados Partes sobre el uso sistemático de sustancias químicas peligrosas por parte de la Federación de Rusia contra las Fuerzas de Seguridad y Defensa de Ucrania. Desde febrero de 2023 hasta junio de 2025 se han documentado 9.712 casos de uso de municiones con sustancias químicas peligrosas por las tropas de ocupación rusas, incluidas armas para el control de disturbios empleadas como método de guerra. Reiteramos que tales acciones constituyen una violación grave del párrafo 5 del Artículo I de la Convención sobre la Prohibición de las Armas Químicas.
Este tercer informe de la OPAQ vuelve a confirmar la naturaleza sistemática de las violaciones cometidas por Rusia, que socavan deliberadamente la seguridad global y quebrantan las normas internacionales sobre la prohibición de armas químicas. A pesar de sus declaraciones de disposición a cesar la agresión armada, las autoridades rusas continúan ignorando el derecho internacional y sabotean los esfuerzos globales por erradicar por completo el uso de estas armas.
Ucrania valora profundamente la unidad y coherencia de la comunidad internacional al aplicar sanciones contra Rusia por el uso de armas químicas. Un ejemplo reciente es la decisión de la Unión Europea que insta a la OPAQ a establecer un mecanismo de atribución ante el uso comprobado de sustancias químicas como método de guerra.
Este mecanismo debe garantizar la determinación rápida, transparente e imparcial de los hechos de uso de armas químicas y la identificación de los responsables entre los criminales de guerra rusos. Ucrania insta a la OPAQ a intensificar el trabajo en la implementación de dicho mecanismo, que se convertirá en una herramienta clave para garantizar la rendición de cuentas internacional de Rusia por violar la Convención.
Estamos convencidos de que existen pruebas irrefutables suficientes para responsabilizar a Rusia por la violación intencionada de la Convención sobre Armas Químicas. Ucrania cuenta con acciones concretas y decididas de los Estados socios, utilizando todas las herramientas disponibles de la OPAQ.
Subrayamos que una respuesta jurídico-internacional firme ante los crímenes de guerra, los crímenes de lesa humanidad, el genocidio y los actos de agresión de Rusia es una garantía de que tales atrocidades no se repetirán en el futuro ni contra Ucrania ni contra el mundo civilizado.