La Parte Ucraniana está decepcionada con la información sobre el apoyo suizo al llamado «consenso chino-brasileño de 6 puntos».
No podemos entender la lógica de esta decisión. Pues junto con la Confederación Suiza organizamos la Primera Cumbre Mundial por la Paz los días 15 y 16 de junio en Bürgenstock, a la que asistieron representantes de cien países e instituciones internacionales. Nuestros países siguen cooperando activamente para aumentar el número de signatarios del Comunicado final de la Cumbre. Suiza está participando en las conferencias temáticas sobre los puntos concretos de la Fórmula de Paz, que tienen por objetivo preparar un marco de paz común para el restablecimiento de una paz global, justa y sostenible para Ucrania.
Reiteramos que todas las ideas, debates y planes para restaurar la paz para Ucrania deben basarse en dos principios:
En primer lugar, nada sobre Ucrania sin Ucrania.
En segundo lugar, estas propuestas deben basarse en la Carta de las Naciones Unidas e incluir el respeto a la soberanía y la integridad territorial de Ucrania dentro de sus fronteras internacionalmente reconocidas.
Estamos convencidos de que estas ideas de paz pueden debatirse en la plataforma que ofrece la Cumbre de la Paz. Creemos que la Fórmula de Paz del Presidente de Ucrania Volodymyr Zelenskyy es la única manera de lograr una paz global, justa y duradera.
No hay necesidad de crear formatos y plataformas adicionales para debatir las vías para lograr la paz para Ucrania. La Fórmula de la Paz proporciona una gama completa de herramientas y plataformas adecuadas para discutir todas las ideas y consolidar diferentes visiones y conceptos.
Cualquier iniciativa que no se refiera claramente a la Carta de la ONU y no garantice la plena restauración de la integridad territorial de Ucrania es inaceptable. Tales «iniciativas de paz» sólo crean la ilusión del diálogo mientras el agresor continúa con sus acciones criminales.
Hacemos un llamamiento a la Confederación Suiza y a todos los países que apoyan el derecho internacional y la Carta de las Naciones Unidas para que eviten participar en las denominadas «iniciativas de paz», que sólo pueden complicar el proceso de consecución de una paz global, justa y duradera para Ucrania. Aquellas iniciativas que no reconocen el hecho de la agresión armada no provocada de Rusia contra Ucrania, equiparan a la víctima y al agresor y proponen la desescalada a expensas de la soberanía y los territorios ucranianos no pueden ser apoyadas por Ucrania.