El 20 de junio concluyeron en Hungría las denominadas “consultas nacionales VOKS2025 sobre la adhesión de Ucrania a la Unión Europea”, una iniciativa del gobierno húngaro que se desarrolló del 14 de abril al 20 de junio.
Respetamos a todos los ciudadanos húngaros que participaron en estas consultas, incluidos aquellos cuyas opiniones no coinciden con la nuestra. Estamos abiertos a escuchar sus preocupaciones y a explicar nuestra posición.
Los resultados oficiales aún no se han hecho públicos. Sin embargo, es difícil no ver en esta campaña un ejercicio deliberadamente manipulador por parte del gobierno húngaro, alejado de los principios democráticos de apertura y transparencia.
El gobierno de Hungría hizo todo lo posible para asegurar el resultado que deseaba. Estas consultas estuvieron acompañadas de una campaña informativa agresiva que fomentó un odio infundado hacia todo lo relacionado con Ucrania. Esta narrativa lleva meses siendo promovida por funcionarios húngaros, quienes inventan amenazas inexistentes provenientes de Ucrania para asustar injustificadamente a su población.
El verdadero objetivo de esta histeria antiucraniana es desviar la atención de la ciudadanía de los fracasos sociales y económicos del gobierno húngaro hacia un enemigo externo imaginario. Estamos convencidos de que la mayoría del pueblo húngaro es capaz de reconocer esta manipulación burda.
Consideramos al pueblo húngaro un pueblo amigo y agradecemos sinceramente a todos aquellos húngaros que han apoyado a Ucrania y al pueblo ucraniano durante la guerra a gran escala. Confiamos en que la mayoría de la sociedad húngara entiende claramente que ni Ucrania ni los ucranianos son sus enemigos.
Estamos convencidos de que la adhesión de Ucrania a la Unión Europea responde al interés estratégico de la propia Hungría. Este proceso reforzará la estabilidad regional, y garantizará la seguridad y el bienestar de todos los ciudadanos de Ucrania, incluida la comunidad húngara en nuestro país. Por eso, los propios líderes de esta comunidad ya han solicitado al Primer Ministro de Hungría que no bloquee el proceso de adhesión.
Si el gobierno húngaro tiene preocupaciones respecto al camino de integración europea de Ucrania, debería más bien apoyar la apertura de negociaciones de adhesión. Justamente ese proceso está diseñado para abordar y resolver inquietudes legítimas de los Estados miembros. Las negociaciones permitirán disipar cualquier temor que Hungría pueda tener sobre riesgos potenciales.
La adhesión de Ucrania a la UE es una decisión civilizatoria irreversible del pueblo ucraniano. Incluso en tiempos de guerra a gran escala, Ucrania trabaja activamente para cumplir con todos los criterios exigidos. Nuestros socios europeos han reconocido repetidamente el significativo progreso alcanzado. Representantes de la UE han subrayado que la próxima ampliación fortalecerá el potencial económico de la Unión y mejorará la situación de seguridad en todo el continente.
La integración de Ucrania reforzará a toda la comunidad europea, aumentará la estabilidad y la seguridad, abrirá nuevas oportunidades para las empresas europeas y aportará nuevas capacidades en sectores como tecnología, digitalización, energías renovables y logística. Ucrania aspira a una asociación constructiva con todos los Estados miembros de la UE, incluida Hungría, para construir juntos una Europa más fuerte, más segura y más próspera.