El Ministerio de Asuntos Exteriores de Ucrania condena enérgicamente el nuevo masivo ataque terrorista contra Ucrania perpetrado por la Federación de Rusia en la noche del 27 al 28 de agosto de 2025.
El agresor ruso lanzó un ataque contra Ucrania utilizando 629 medios de ataque aéreo, en particular: 598 drones de ataque 'Shahed' y UAV señuelo de distintos tipos, 2 misiles aerobalísticos Х-47М2 'Kinzhal', 9 misiles balísticos 'Iskander-M'/KN-23 y 20 misiles de crucero Х-101.
Como resultado del ataque, fueron destruidas viviendas y al menos 15 personas perdieron la vida, entre ellas cuatro niños; al menos 38 personas resultaron heridas. La víctima más joven no había cumplido aún tres años. Había nacido bajo los bombardeos rusos en octubre de 2022 y murió a causa de un bombardeo ruso en agosto de 2025.
La muerte y las heridas de niños constituyen el crimen más grave, que exige el castigo más severo. La comunidad internacional no puede permanecer como testigo silencioso del asesinato de niños por criminales rusos. Cada país, cada líder, cada organización internacional deben responder con firmeza a esta barbarie con una posición pública de principios y con acciones concretas.
El nuevo masivo ataque terrorista contra Ucrania demuestra que la Federación de Rusia desprecia por completo los esfuerzos de la comunidad internacional para restaurar una paz integral, justa y duradera. Es particularmente cínico el hecho de que Putin ignore el proceso de paz iniciado por el Presidente de los Estados Unidos, Donald Trump. Putin se niega a llevar a cabo un encuentro directo con el Presidente de Ucrania, Volodymyr Zelenskyy, y demuestra su falta de disposición para dar pasos reales en el camino diplomático hacia la resolución del conflicto. La Federación de Rusia vuelve a mostrar al mundo que sigue siendo el único obstáculo en el camino hacia la paz.
Rusia es un Estado terrorista y hacemos un llamado a todos los países y organizaciones internacionales a reconocer claramente este estatus.
Destacamos de manera especial que durante el ataque Rusia dañó el edificio de la Representación de la Unión Europea en Ucrania. Esto constituye una violación grave de los principios fundamentales del derecho internacional, en particular de la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas de 1961, y es un ataque inaceptable contra una misión diplomática. Tales acciones exigen una condena firme y medidas correspondientes por parte de toda la comunidad internacional.
Hacemos un llamado a todos los países del mundo a condenar este nuevo acto de terrorismo ruso contra Ucrania y el asesinato deliberado de civiles, especialmente niños, por parte de las tropas rusas, y a tomar medidas concretas para detener estas atrocidades.
Esperamos una reacción fuerte y práctica de toda la comunidad internacional, en particular de los países de América Latina, África, Oriente Medio y la región Indo-Pacífico, que en múltiples ocasiones han hecho un llamado a la paz, la moderación y el cese del fuego, para obligar a la Federación de Rusia a detener los asesinatos.
Además, hacemos un llamado a los participantes de la 25.ª reunión del Consejo de Jefes de Estado de la Organización de Cooperación de Shanghái, que se celebrará del 31 de agosto al 1 de septiembre, a expresar su posición clara respecto a este ataque y demostrar que respetan los principios del derecho internacional, no toleran la guerra de agresión de Rusia contra Ucrania ni el asesinato de niños ucranianos.
Hacemos un llamado a nuestros socios a proporcionar de inmediato a Ucrania capacidades adicionales de defensa antiaérea para proteger el cielo ucraniano, medios de ataque de largo alcance para golpear los objetivos militares rusos que el agresor utiliza para atacar a nuestro país, y paquetes adicionales de asistencia militar.
Hacemos un llamado a intensificar la presión sobre la Federación de Rusia. Esto incluye la imposición de sanciones adicionales y contundentes, incluyendo la adopción lo antes posible del 19.º paquete de sanciones de la Unión Europea, la desconexión total de la Federación de Rusia de los sistemas financieros internacionales y sanciones contra la 'flota fantasma' de petroleros; la imposición de aranceles fuertes que afecten a la economía militar rusa y hagan imposible el financiamiento continuo de la guerra por parte de Rusia; el fortalecimiento de las sanciones personales contra la dirigencia político-militar rusa, y la imposibilidad de eludir dichas sanciones.
Debemos reconocer que la Federación de Rusia ignora abiertamente todos los esfuerzos de paz y solo intensifica su terrorismo. El cese total e incondicional del fuego sigue siendo el paso más eficaz para el éxito de la diplomacia en el camino hacia la paz.
Mientras Moscú continúe respondiendo a las iniciativas de paz del mundo con estos ataques con misiles, solo el enfoque de 'paz a través de la fuerza' puede poner fin a la guerra. Esta política implica apoyar a Ucrania y ejercer presión diplomática, económica y militar sobre Rusia. Este enfoque es el que puede obligar a Putin a detener el terrorismo y sentarse a la mesa de negociaciones para alcanzar una paz integral, justa y duradera.
Destacamos que, para prevenir la repetición de la agresión, son necesarias garantías de seguridad efectivas, legalmente vinculantes y confiables para Ucrania.
Subrayamos también la importancia de castigar al agresor, incluyendo la condena por parte de un Tribunal Especial para el crimen de agresión contra Ucrania del más alto liderazgo político de la Federación de Rusia.
Restaurar el respeto al derecho internacional, en particular a la Carta de la ONU, que incluye de manera fundamental el respeto a la integridad territorial de Ucrania dentro de sus fronteras internacionalmente reconocidas, enviará al mundo una señal inequívoca: la agresión no se premia, sino que se sanciona.